Cuando una empresa familiar crece, muchas formas de transmitir su cultura dejan de funcionar como antes. El desafío no es conservar intactas las costumbres, sino identificar los criterios y valores que vale la pena llevar a la empresa que se está construyendo.
Elegir un sucesor en una empresa familiar no es elegir al hijo más querido
Elegir a uno de los hijos para conducir la empresa puede ser interpretado como favoritismo, desvalorización o exclusión. El artículo explica cómo separar afecto y responsabilidad, definir criterios claros y construir espacios reales de participación para los hermanos que no asumirán la conducción ejecutiva.
