Relación entre hermanos. No dar todo por sentado.

Relación entre hermanos. No dar todo por sentado.

Cada uno de nosotros ha nacido en el seno de una familia. Muchos de nosotros, compartimos nuestras infancias con hermanos y/o hermanas. Más allá de las diferencias y desventuras infantiles que podemos haber tenido -en ocasiones pudo haber sido tu mejor cómplice o tu “peor enemigo”-, se forjó un vínculo potente que nos acompañará toda la vida.

A medida que vamos creciendo cada uno comienza a hacer elecciones de vida: estudiar una carrera, dedicarse a tal o cual oficio, formar una familia o no, mudarse a otra ciudad o país, trabajar en el negocio familiar o en otra cosa, etc. Es habitual también que cada uno vaya a vivir a otro lugar, un espacio independiente de la casa familiar. Todas estas elecciones de vida que se van haciendo, llevan a compartir menos tiempo que cuando éramos chicos.

Vínculos de hermanos

La relación entre hermanos es una de las más complejas y fuertes cuando hablamos de vínculos familiares. Por ejemplo, cuando somos pequeños es normal que exista cierta competencia por el amor de mamá y papá; o se presentarán situaciones de pequeños conflictos con nuestros hermanos o hermanas. Dependerá de cómo nuestros padres nos fueron enseñando a querernos, cuidarnos y respetarnos para que de adultos gocemos de un vínculo fuerte y amoroso.

Fortalecer la relación

Más allá de esto, la relación siempre debe fortalecerse. Hemos hablado en otras ocasiones de cómo con el tiempo y la acumulación de experiencias vamos cambiando nuestra manera de ver las cosas. No pensamos ni sentimos igual hoy que en nuestra infancia; probablemente tenemos otros intereses y otras expectativas. Pero muchas veces pasa que las relaciones se dan por sentadas, como si no fuera necesario refrescarlas periódicamente.

Es importante entonces mantener una relación lo más cercana posible con nuestros hermanos para “no perdernos pisada” y que la relación siga creciendo, condimentada por las nuevas realidades que vamos viviendo. El conocimiento mutuo es algo que nunca se acaba, sino que va enriqueciéndose con el tiempo.

Hermanos en la empresa familiar

En la empresa familiar sucede lo mismo. Se da por sentado que, como son hermanos, hay cosas que no son necesarias conversar. Se suponen de una manera o de otra. La suposición es toda una trampa, porque hace que se encasille a la otra persona en el molde que ya se tiene formado en la cabeza. No se le da la oportunidad de cambiar o de mostrar nuevos aprendizajes… “siempre fue igual”.

Hay cosas que se guardan para no herir al otro. Es como que, si no se dice, el conflicto no aparecerá. Pero tarde o temprano la situación explotará. Llegará algún suceso, probablemente menor, que hará saltar la térmica y entonces será mucho más difícil tener una conversación con ese hermano o hermana.

¿Cómo hacer entonces?

La comunicación es una especie de músculo. Sino se ejercita, se atrofia. Por lo tanto, la solución es hablar, no guardarse nada. Esta simple solución tiene una pequeña condición, pero que sin ella no funcionará en absoluto: hay que crear el espacio y el tiempo para llevar a cabo estas conversaciones. Los invito a visitar este artículo publicado anteriormente donde justamente me explayo en este punto: ¿Por qué es importante la comunicación?

La predisposición es esencial. Creer en el otro también es importante. Valorar las actitudes de cambio, independientemente si las cosas salen tal y como queríamos. Porque a veces, no depende sólo de cada uno que las cosas funcionen. A veces, por más esfuerzo que se haga, quizás el resultado no es el esperado.

Pero lo válido es que se intentó. Si esta vez no salió, no importa. Se sigue intentando. La misma práctica, aún sin lograr el objetivo buscado, irá perfeccionando la manera de comunicarse.

Lo mismo pasa cuando se presentan situaciones conflictivas entre hermanos. Siempre se puede recomenzar. Si este fuera tu caso, te recomendaría que busques la oportunidad de recomponer esa relación de a poco. Recuperar ese vínculo fraterno que forma parte de tu vida.

Termino con una frase sobre los hermanos que leí por ahí:

«Nacimos del mismo árbol y aunque nuestras ramas vayan hacia distintas direcciones siempre nos unirán nuestras raíces»

Pablo Loyola
Asesor empresas familiares
@novarumcba

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